diumenge, 19 de desembre del 2010

Una historia diferente y divertida.

Hoy, en uno de mis arrebatos de inspiración,  me ha dado por escribir algo estúpido, pero con sentido. Algo muy estúpido, tán absurdo y tonto que lo leería cualquier persona. Pero me gsta. Sí, me gusta, tiene su toquecillo. Aqui está:

 Todas las caperucitas tienen algo. Porque está claro, que de la original se han hecho muchas copias. Pero está es diferente al resto. No será una caperucita heavy, ni moderna. será, simplemente, especial.
Caperucita era un hija de un alien y un humano,  y estaba dotada de una energía que su cuerpo desprendía, y que podía manejar asu antojo.
Y a esto que un dia, la particular caperucita roja se paseaba por su ciudad, hacia su casa, después de un largo dia de colegio. Cuando estaba cenando ese mismo dia por la noche con su familia. Vió por las noticias un club de tiro, de esos que tienen dianas y puntos de pistola y que están llenos de armas, donde hay decenas de personas disparando a su antojo. De allí, no se sabe como , surgió un monstruo cualquiera, sin aparentes superpoderes ni cosas de esas por el estilo. Dejó en coma a cualquier objeto con vida en unos kilómetros a la redonda, y se hizo con todas las armas del local. Caperucita sabía que era su turno. Ella era la que tenía que actuar entonces. Salió a la calle y desafió aquella criatura. Estuvieron luchando la noche entera. Los superpoderes de caperucita roja vencieron a la fuerza bruta de aquel monstruo. Y la ciudad y el mundo entero fueron libres.

FIN

dilluns, 22 de novembre del 2010

(Página 48 Ej. 6) Redacción de mi último viaje

  Mi último viaje fue un crucero. Un crucero por el Mediterráneo. Estuve con mi família  navegando por el mar durante una semana en un gran crucero italiano con mi família. Salimos el primer día desde el puerto de Mallorca, y fuimos hasta e puerto de Toulon, en Francia, donde aprovechamos y nadamos un poco. La noche siguiente, de camino a Portofino, el barco se movió mucho. Portofino es un puerto situado en Italia, y es considerado sagrado por los pescadores. Allí hicimos una excursión por los alrededores del puerto. El tercer dia, fuimos hacia la ciudad de Córcega, donde visitamos la casa de Napoleón Bonaparte. E quinto día hicimos la excrsión más larga e interesante, a la Ciudad del Vaticano, donde visitamos diferentes sitios religiosos , desde la Piazza San Pietro(Plaza San Pedro), hasta la Capill Sixtina, fue una excursión muy larga y agotadora. El día siguiente, en nuestro último dia de estancia en Italia, estuvimos en la ciudad de Florencia. La misma noche se celebró la noche de gala en el crucero. El último día, cambiando un poco de aires, cambiamos de continente, nos pasamos por Túnez, en África, donde descubrimos una nueva culttura, y un país rico en la misma, con mucha diversidad. Nuestro último dia en el crucero fue aquél. Pase unas buenas vacaciones aquel verano de 2010.

dilluns, 25 d’octubre del 2010

El peligro del 31.

Era la noche del 31 de octubre. Una noche de Halloween como cualquier otra. Jóvenes en busca de emociones fuertes salieron cuando el sol ya se havia ido. Las calles estaban algo oscuras, algo diferentes a otros años. Y es que ese mismo día, en el telediario, habían avisado de que esa noche de Halloween no sería coomo cualquier otra. Las autoridades lo sabían. Los espíritus volverían aquella noche a las 12 de un 31 de octubre. Solo los más valientes se atrevieron a salir aquella noche, y ellos fueron de la partida. Inconscientes ellos, que no sabían lo que les esperaba. Empezaron con sus gamberradas, algo habitual en adolescentes que se divierten ede esa manera. Pero, cuando el reloj dió la medianoche, los chavales vieron una luz extraña, en un color algo raro, entre grisáceo y blanco. Cada vez se acercaba más a ellos. Se atemorizaron. Arrancaron a correr como desesperados, ante el desconocimiento y la velocidadn con la que se acercaba aquella luz. Cada vez se hacia más grande. Adedás, cuando estaba lo suficientemente cerca como para poder distingui lo que era, vieron que no era una sola luz. Eran Cuerpos.Espíritus. Muchos. Y venían en bandada. Durante unos segundos, se escucharon fuertes gritos de dolor y de angustia, y unos segundos después la zona se sumió en el silencio mas abismal i absoluto. Aquella noche no durmieron en su casa, y jamás s volvió a saber nada de ellos.